¿Qué es la asertividad y en qué nos perjudica no ser asertivos?

16320841482_bf6146abbf_kEl psicoterapeuta Raúl De La Horra, nos hablará sobre este problema del cuál no sabemos mucho y sobre la importancia que tiene el no ser lo suficientemente asertivo en las relaciones con otras personas. Cómo nos afecta en nuestras relaciones sociales, familiares y laborales.

Un tema del que puedes aprender en los cursos que él ofrece y cómo puedes mejorar tu conocimiento sobre el tipo de repuesta que debemos ofrecer ante situaciones que se nos presenten para evitarnos problemas de conciencia negativa sobre nosotros y nuestra autoestima.
Espero que disfrutes el programa que se emite en Guatevisión, en relación a este asunto, el domingo 26 de Julio del 2015. O bien puedes buscarlo en esta web y escuchar de sus propias palabras lo que es, y cómo debemos actuar y qué debemos hacer si nos encontramos ante esta situación, personal o de alguno de los miembros que esté a nuestro alrededor y seres queridos.

Entrevista con Raúl de la Horra sobre Asertividad

Por Pilar Pérez

Le pedimos a Raúl de la Horra que respondiera brevemente algunas preguntas prácticas sobre el mecanismo de la asertividad para ampliar o completar las que le hicimos en la entrevista televisada. Esto es lo que nos respondió:

¿Qué es la asertividad?

Es la habilidad o capacidad de expresar nuestras opiniones, sentimientos y necesidades de manera racional y también afectiva, sin sentirnos temerosos, ansiosos o enojados al hacerlo. Se trata sobre todo de desarrollar la habilidad de defender nuestros puntos de vista y nuestros derechos y necesidades sin entrar en conflicto con el interlocutor.

¿Agresivos o pasivos?

Podríamos decir que hay básicamente cuatro tipos de comunicación entre las personas cuando se presenta una situación conflictiva: 1) Agresiva, 2) Pasiva, 3) Pasivo-agresiva y 4) Asertiva. Generalmente, en todo enfrentamiento dejamos que el etrés nos gane y entonces ya sólo nos quedan dos salidas: o agredimos (pelea), o evitamos la discusión. Muchas veces, también, optamos por una combinación de ambas. Pero la respuesta asertiva es aquella que no permite que la situación nos lleve al estrés máximo, encontrando las emociones y las palabras adecuadas que nos permitan responder (responder no es reaccionar) a la otra persona, antes de que las cosas lleguen a un punto de tensión en el que ya no hay retorno posible.

¿Qué consecuencias negativas tiene el no saber ser asertivos?

La no-asertividad implica que uno le entrega el poder a la otra o a las otras personas, es decir, el poder de determinar nuestros estados de ánimo (de ponernos “fuera de sí”) a través de sus palabras y acciones. En esas situaciones nos comportamos más bien como objetos o como víctimas del otro, y no como sujetos dueños de nosotros mismos. Ello se traduce en un sentimiento de falta de control de las propias emociones y, al final, en una falta de control de la propia vida, lo que lleva, a la larga, a seguir desarrollando altos niveles de estrés y de ansiedad, y a perder la autoestima y el amor propio. Nos acostumbramos así a reaccionar emocionalmente en lugar de dar respuestas más racionales y razonables, y actuamos de una manera que no es la más adecuada para llegar a un mínimo de entendimiento. Nos vamos, de cierta manera, auto-destruyendo.

¿Qué consecuencias trae la no-asertividad en el plano social, laboral y de familia?

La no-asertividad nos acarrea dificultades en todos estos ámbitos. De hecho, aprendemos a no ser asertivos en el medio familiar, escolar, social y laboral, porque nadie nos ha enseñado a ejercer esa habilidad. Pero por otro lado, la sociedad espera que comuniquemos de manera asertiva, que sepamos evitar las disputas, que nos afirmemos en nuestros derechos. De modo que vivimos atenazados por esta terrible contradicción: querer, pero no poder; intentar ser asertivos, pero no saber cómo.

¿Cómo podemos detectar si alguno de nuestros comportamientos no están siendo asertivos?

Podemos percibir en nosotros mismos señales de temor, de ansiedad o también de pasividad extrema en una interrelación conflictiva. Otro claro síntoma es la imposibilidad que tenemos de decir “no”, es decir, la excesiva complacencia, también la impuntualidad, o bien los estallidos de ira sin mesura, de rebeldía, el estar dando o pidiendo constantemente explicaciones, el quejarnos de todo y de nada, el tratar de justificarnos todo el tiempo, o también la necesidad de dominar, de ganar, de gritar, de expresar cólera de manera irracional, el vivir enojados y manifestar intolerancia. Incluso podemos volvernos paranoicos.

¿Se puede corregir la no-asertividad?

Claro, uno no nace siendo asertivo, es una habilidad que se aprende, que se desarrolla. Es una habilidad como cocinar o manejar auto, hay técnicas para desarrollar la asertividad.

¿Qué técnicas emplearíamos para poder progresar en nuestra capacidad de decisión y de declaración de nuestros límites y de nuestras creencias?

Un método esencial sería aprender a relajarse a través de diferentes técnicas de relajación. Entre otras, por ejemplo, la más fácil: hacer varias veces una respiración diafragmática que oxigena el cerebro y relaja los músculos, evitando la respuesta de estrés. Otra técnica: suspender o interrumpir la discusión, dar una vuelta, ocuparse de otra cosa, como quien cambia de canal perceptivo. Las lecturas sobre el tema pueden también ayudar, pero lo ideal es participar en algún taller de asertividad. Si a pesar de todo esto persisten los problemas, mejor consultar con un psicólogo.

¿En cuánto tiempo podríamos empezar a mejorar nuestro comportamiento y mejorar la autoestima?

Se puede empezar a mejorar inmediatamente, aunque es un proceso progresivo. Primero ante situaciones no exageradamente estresantes, y con el tiempo uno puede ser asertivo en casi todas las situaciones que se presentan.

¿Hay que acudir a una consulta cuándo…?

Cuando hemos hecho intentos de mejorar solos y no lo logramos. Cuando vivimos repetidamente situaciones que se salen de nuestro control y comprensión, y que superan nuestras capacidades habituales de respuesta. Lo mejor es ver a un especialista. Ir al especialista para este tipo de problemas es igual que ir al médico cuando te duele algo. Es una cuestión de sentido común.

TALLER PERSONALIZADO DE ASERTIVIDAD PARA SITUACIONES CONFLICTIVAS

(Módulo en sesión privada de dos horas recomendado para parejas)

(El taller es conducido por el Lic. Raúl de la Horra, psicólogo clínico graduado en la Universidad Rafael Landívar, especializado en Psicología Social en Francia y con formaciones en psicoterapia breve e hipnoterapia en Alemania. Trabajó como psicoterapeuta en Francia para adolescentes en dificultad y mujeres maltratadas, y en Alemania como psicoterapeuta para víctimas de guerra. Su experiencia como psicólogo y docente universitario abarca Francia, Alemania, Colombia y Guatemala)

LA ASERTIVIDAD es la capacidad de afirmarse a sí mismo frente a los demás, especialmente en situaciones que implican confrontación de criterios y de comportamientos, sin perder el sentido de la propia identidad y dignidad, y el respeto hacia la otra persona.

Por lo general, cualquier confrontación humana es problemática, pues uno vacila entre decir todo lo que piensa o siente (con el riesgo de que esto sea percibido por el otro como un reproche, y entonces la situación pueda volverse más conflictiva), o bien uno opta por callarse la boca para no empeorar las cosas, pero en este caso suele quedar -sobre todo en la persona que decidió huir de la disputa-, un sabor de vergüenza y derrota.

LA TÉCNICA que vamos a aprender en este taller es un sencillo procedimiento de tres pasos que va a permitirnos EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA decir lo que pensamos, sentimos o necesitamos, sin correr el riesgo de que la otra persona se sienta juzgada, agredida o irrespetada, lo cual nos da una LIBERTAD y una SEGURIDAD inmensas para expresarnos con confianza y contundencia. Es decir, que esta técnica CREA UN CONTEXTO interpersonal favorable para que no nos sintamos víctimas u objetos pasivos de los comportamientos de la otra persona, y para que ésta no sólo nos escuche, sino hasta nos comprenda, propiciando así el cambio favorable que deseamos.

Pero este gran salto hacia una nueva manera de TENER CONTROL sobre el conflicto requiere el aprendizaje de un ENFOQUE DIFERENTE sobre la comprensión del origen de nuestras reacciones, lo que acarreará un efecto decisivo en LA MANERA como nos expresamos, y en la manera como la otra persona nos percibirá y responderá a nuestras expectativas.

1-PRIMERA PARTE (1 hora y media): LA CAJA NEGRA: CÓMO FUNCIONAMOS

En esta primera parte, básicamente teórica, adquiriremos una mejor comprensión de POR QUÉ sentimos, pensamos y actuamos como lo hacemos. Los temas a abordar son:

  1. Cambiar el lenguaje del “tú” por el lenguaje del “yo”: Es absolutamente necesario, si se quiere ser asertivo, pasar de un lenguaje de reproches (que es el lenguaje que habitualmente utilizamos y que hemos aprendido), a un lenguaje a través del cual asumimos la responsabilidad y la “propiedad” de nuestros sentimientos y comportamientos. No es tanto “el otro” el que nos hace daño, sino más bien la interpretación que damos a lo que el otro nos dice o nos hace.
  1. La “caja negra”: la mente humana es un sistema complejo que funciona como una caja negra que no puede verse a sí misma, pero que puede ser examinada desde el exterior para entender su funcionamiento y aprender a conocernos mejor. En esa caja negra se dan ciertas emociones, y estas van siendo filtradas por una serie de instancias que veremos detenidamente.
  1. Evolución de las emociones: Las emociones y los pensamientos van siempre juntas y tienen intensidades diversas. Es posible tomar conciencia de las emociones negativas que nos asaltan cuando se suscita un conflicto. Saber expresarlas verbalmente (y no a través de “pasar al acto”) es fundamental. Aprenderemos entonces a identificar nuestras emociones y les pondremos nombres.
  1. Los “filtros” de la caja negra: Viéndolo de manera simple, hay tres grandes “filtros” o instancias a través de los cuales cualquier percepción del exterior será tamizada e irá cobrando un significado particular que influirá o definirá las ideas, sentimientos y respuestas que expresemos a la persona con la que tenemos un diferendo. Los filtros son de tres tipos:

1-El filtro fisiológico neuroquímico

2-El filtro de los aprendizajes sociales

3-El filtro de las experiencias personales 

2-SEGUNDA PARTE (media hora): LA TÉCNICA DE LOS TRES PASOS

En esta segunda parte adquiriremos una mejor comprensión de CÓMO vamos a comunicar adecuadamente nuestro malestar o nuestro reproche a través de la técnica de tres pasos (que ahora será más fácil de entender gracias a lo estudiado en la primera parte):

1) Aprenderemos a expresar “Cómo me siento”, es decir, las emociones que me están afectando en la situación conflictiva.

2) Aprenderemos a señalar “Cuándo me siento así”, es decir, bajo qué circunstancias o en qué contexto me siento mal. Este es un paso que no conlleva juicios ni reproches contra la otra persona, sino que describe con el máximo detalle las circunstancias o los hechos concretos que desencadenan (pero que no son la causa de) nuestro malestar.

3) Aprenderemos a explicar entonces a la otra persona “Por qué me siento así”, es decir, las razones personales que me hacen sentir mal cuando el factor “2” se hace presente.

Preguntas y dudas serán aclaradas, para que la técnica quede impecable y cada uno pueda llevársela a casa y empiece a practicarla.

Así descrita, esta técnica asertiva puede parecer confusa y complicada, pero en la práctica es rigurosamente simple y clara. Lo que es más difícil es aprender a aplicarla en diferentes circunstancias de la vida cotidiana, debido al hábito que tenemos de utilizar el “lenguaje del tú” en lugar del “lenguaje del yo”. Pero si empezamos por las situaciones menos difíciles y menos conflictivas, llegaremos con facilidad a manejar una técnica que, además de ser eficaz, nos ayudará a crecer interiormente hasta convertirse en una forma sana de disciplina espiritual.

Raúl De La Horra es Psicoterapeuta que vive en Guatemala y también es conocido por su pluma en columnas de opinión de algunos diarios guatemaltecos impresos y en digital, además de ser un escritor de varios libros de novela.

Te puedes dirigir a el a través de su correo rauldelahorra@gmail.com

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